martes, 20 de diciembre de 2011

Momentum

Todo tiene su tiempo y su momento; es decir, a pesar de la aparente contradicción de esa frase, no es lo mismo el tiempo que el momento, al menos no para mí.

Pasado el tiempo, uno cree que los sucesos acontecidos son consecuencia directa de los anteriores (unos más que otros), situando de forma automática un orden rígido entre los mismos dado su "tiempo" o el momento en el que transcurrieron, pero no por ello, ese momento es lo mismo que el instante en que uno de esos sucesos tiene lugar destacando sobre el resto pero al mismo tiempo apoyándose en éstos.

Es cuando todo cobra sentido, cuando parece que eso que nos contaban en algunas curiosas producciones cinematográficas de la alienación de los planetas no era una mera coincidencia. Pero lo más destacable es que no importa el instante de tiempo en el que tenga lugar, porque cuando es "ese" momento, todo es atemporal.

Pasado, presente y futuro se fusionan en un conglomerado de sensaciones dispuestas a nublar nuestro raciocinio. Nos hace olvidarnos de las percepciones y nos invita a disfrutar de la esencia misma de cada sensación, llegando a la raíz de la misma, dejando de lado cualquier otra cosa.

Y es que en este nuestro mundo, ahora que todo parece digitalizarse hasta el punto en que cambiamos muchas de nuestras necesidades primarias por "un minuto más de internet", se está perdiendo ese momentum, en favor de situaciones artificiales regidas por un estricto orden temporal.

Una auténtica pena, pues son precisamente estos detalles imperceptibles a simple vista los que le dan sentido a todo cuanto hacemos y nos proporcionan una satisfacción personal que no puede lograrse de otro modo. Yo no estoy dispuesto a renunciar a estos momentums,

¿Y tu?

4 comentarios:

  1. Hubo un tiempo en el que yo a los momentos los llamaba "tonterías" y fue con el paso de ese tiempo, con el que las tonterías se convirtieron en el eje de algo tan especial, que todavía hoy no he podido olvidar. No sé los demás, pero yo disfruto de esos momentos, casi sin darme cuenta, como si fueran únicos, como si fueran los últimos. Creo que esa es la fórmula de la ansiada felicidad. A lo mejor estoy confundida, pero una es tan feliz con tonterías así...

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  2. No creo que sea una tontería, la prueba de ello es precisamente esta entrada, de hecho comparto contigo un poco esa idea de que son la base de la ansiada felicidad. Aunque no todos los momentos son felices, sí que ayudan a alcanzar ese estatus de felicidad :)

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  3. Esos momentos como tu los llamas son los que forman la vida y la experiencia que sacas de ella. Hay buenos momentos, momentos desaprovechados y momentos justos, también momentos de mierda, pero definitivamente son todos necesarios.

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  4. Sin duda, como siempre he dicho, los buenos momentos son para recordar y los malos para aprender, pero, ¿cuántos de esos momentos para recordar has vivido últimamente? ¿realmente disfrutamos lo que vivimos? ¿o vivimos sin más? o peor aún, ¿estamos tan encerrados en "nuestro propio mundo" que no tenemos ni tiempo para disfrutarlos? Piénsalo ;)

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